Por: Itzel Cid
Estamos en septiembre y mientras para las y los mexicanos es un mes lleno de alegría por la conmemoración de nuestra independencia, la historia de Chile se cuenta diferente. En este texto, se muestra un breve recorrido sobre los hechos ocurridos durante el golpe de Estado en Chile en septiembre de 1973.
Todo comenzó tiempo atrás, el 4 de septiembre de 1970, cuando Salvador Allende ganó las elecciones presidenciales de ese país, y aunque la mayor parte de su vida política sus opositores siempre lo tuvieron en la mira debido a que era abiertamente socialista y marxista, les preocupó más cuando fue elegido presidente, pues temían que esas ideas socialistas se extendieran por todo el continente.
El gobierno de Allende luchó por una mejor vida para el pueblo chileno, no obstante, debido a que las medidas que tomó iban en contra de lo que él llamaba «el capital foráneo», ciertos sectores de su mismo país y del extranjero estuvieron inconformes, sobre todo los Estados Unidos. De hecho, se planeaba evitar que tomará protesta el 3 de noviembre de 1970, pero esto no llegó a concretarse debido que el entonces embajador de Estados Unidos en Chile, Edward Korri, no aceptó las órdenes de Richard Nixon.[1]

Fuente: Fundación Salvador Allende
Durante su corto período de gobierno Allende nacionalizó bancos e industrias, y la decisión que más hizo enfurecer a sus opositores fue la que tomó el 11 de julio de 1971, cuando nacionalizó la minería del cobre, que estaba en manos de industrias norteamericanas.[2] Esta decisión provocó el enojo de Nixon, según fuentes el golpe «fue urdido por agencias estadounidenses bajo las instrucciones directas, en este caso, del presidente Richard Nixon y del Consejero de Seguridad de la Casa Blanca y después Jefe del Departamento de Estado, Henry Kissinger»[3]
El plan de Estados Unidos para lograr el golpe de Estado comenzó con tácticas de desestabilización en el país, un bloqueo económico no oficial, además de entregar recursos y armas a militares chilenos aliados.
De acuerdo al General Javier Palacios, integrante del ejército, a ellos se les dio indicaciones del golpe de Estado 24 horas antes de que sucediera[4], el encargado de dar las indicaciones fue el Comandante en Jefe Augusto Pinochet, quien asumió el cargo apenas 18 días antes del golpe.
Allende confiaba en Pinochet, pues lo creía un hombre leal a su persona y a su gobierno, fue por eso que le confío a él su idea de realizar un plebiscito el 10 de septiembre para resolver la crisis política que se vivía, pero Pinochet lo convenció de que fuera un día después, dicho plebiscito nunca llegó a realizarse.
El 11 de septiembre de 1973 todo comenzó muy temprano, a las 5:30 de la mañana Roberto Sánchez, edecán aéreo[5], recibió la llamada del secretario del Comandante en Jefe, para indicarle que la marina se había sublevado y que habían tomado la ciudad de Valparaíso.
A las 6:15 a.m el presidente Allende se enteró de esta noticia, tomó su coche y pidió a su chófer que lo llevará al Palacio de la Moneda, sitio al que arribó cerca de las 7:30 a.m., a esa hora, la Moneda, ya estaba llena de militares, y es en ese momento cuando informa al pueblo lo que estaba sucediendo.

Fuente: El Mundo
A las 8:30 a.m. el ejército exigió la renuncia de Salvador Allende, este se negó, y posteriormente a las 9:00 a.m. Allende pronunció su último discurso a través de Radio Magallanes, la única radio que aún seguía en transmisiones, está sería la última vez que el pueblo chileno escucharía su voz.
Aproximadamente a las 11:50 a.m. comenzó el bombardeo al Palacio de la Moneda[6], esto provocó el incendio del Palacio, según testimonios de supervivientes del gabinete del presidente que lo acompañaron durante el combate, se incendió el segundo piso, y los gases provenientes del incendio (también se cree que quizá lanzaron gases lacrimógenos) fueron los causantes de que el presidente tomará la decisión de rendirse, para que quienes se encontraban con él pudieran salir.
Finalmente, a las 2:00 p.m. se concretó la rendición, de acuerdo a las y los supervivientes que se encontraban dentro de la Moneda, al momento de salir fueron detenidos y detenidas por militares que de inmediato comenzaron a golpearles e incluso amenazaron con pasarles encima un tanque de guerra.[7]

Fuente: BBC Mundo
Cuando los militares entraron al Palacio encontraron a Allende muerto, pero a la población no se le dijo nada sobre el estado del presidente, si había muerto o había escapado. Los únicos que vieron cuando sacaban el cuerpo de Allende fueron sus mismos colaboradores, esto sucedió aproximadamente a las 5:10 p.m., pero de acuerdo a Francisca Márquez (autora del libro El diario de Francisca que reúne sus vivencias de niñez durante el golpe y días posteriores a este) fue hasta las 9:50 p.m. cuando una radio argentina informó de la muerte del presidente.[8]El 12 de septiembre de 1973 Allende fue sepultado en total confidencialidad para evitar que el pueblo chileno se enterara dónde estaba su presidente.
Los posteriores días al 11 de septiembre se escriben con sangre, pues los costos sociales de ese golpe de Estado marcaron a Chile y a Latinoamérica para siempre. Ese mismo día se instauró una nueva forma de gobierno, la Junta Militar al mando de Augusto Pinochet estableció una dictadura que terminó hasta 1990, donde además puso en práctica un nuevo modelo económico, el neoliberalismo, es por eso que a Chile se le conoce como el laboratorio del neoliberalismo.
«En 1976, tres años después del golpe, Chile era un país con miles de [personas ejecutadas y desaparecidas] con un desempleo que superaba el 40% y con una pobreza por arriba del 60% de la población, sin que hubiera lugar para expresar inconformidad alguna»[9]
En tiempos de la dictadura chilena se cometieron graves violaciones a los derechos de las personas, como desapariciones forzadas, matanzas a simpatizantes de Salvador Allende, torturas, en diversos centros de concentración, uno de ellos fue el Estadio Nacional de Chile: «desde el 11 de septiembre hasta el 9 de noviembre de 1973, el Estadio Nacional se utiliza como campo de concentración, tortura y muerte»[10]
«Según las Comisiones de Verdad solo en septiembre de 1973 hubo: 598 muertos, 274 detenidos desaparecidos, 19,083 presos políticos y torturados»[11]

Fuente: Excelsior
La fatídica fecha de ese 11 de septiembre de 1973 está tatuada no solo en el pueblo chileno, sino en todo el pueblo latinoamericano, pues nos recuerda la lucha de un hombre contra los intereses del capital, quien además siempre se caracterizó por emitir unos discursos llenos de esperanza y veracidad. Para muestra, aquí unos fragmentos de los últimos discursos que emitió:
Solo acribillandome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo.
Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá su camino con la diferencia quizás que las cosas van a ser mucho más duras mucho más violentas porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que está gente no se detiene ante nada[12] Lo que sufrió el pueblo chileno ese 11 de septiembre y los días posteriores a ello nunca deben olvidarse, pues es una muestra del intervencionismo estadounidense.
[1] Henríquez, Patricio, 11 de septiembre de 1973. El último combate de Salvador Allende (documental), 1998, 24:07-24:38
[2] Archivo Nacional de Chile, El cobre: el sueldo de Chile, para conquistar la independencia económica, [en línea],02 sept. 2023.
[3] Flores Olea, Víctor, «Las transformaciones en América Latina», en Calderón, José María (coord.), América Latina. Estado y sociedad en cuestión, 2011, p. 18.
[4] Henríquez, Patricio, op. cit., 1:31-1:41.
[5] Los edecanes son militares con un desempeño destacado en las fuerzas armadas.
[6] Molina, Paula y Robino, Carolina, «Golpe de Estado de Pinochet a Allende: 11 sonidos y que marcaron el 11 de septiembre de 1973 en Chile», en BBC Mundo, [en línea], 11 sept. 2019.
[7] Henríquez, Patricio, op. cit., 39:39-50:28
[8] AJ+Español, ¿Cómo recuerdas el golpe de estado en Chile? (Vídeo), 2019.
[9] Flores Olea, Víctor, op. cit., p. 19
[10] Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, [Facebook], 12 sept. 2020.
[11] Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, [Facebook], 11 sept. 2020.
[12] Últimos discursos de Allende, pronunciados mientras los aviones sobrevolaban el Palacio de la Moneda, y él informaba al pueblo chileno lo que acontecía.
Lista de referencias
AJ+Español ¿Cómo recuerdas el golpe de estado en Chile? (documental), producido por AJ+Español, 2019.
Archivo Nacional de Chile, El cobre: el sueldo de Chile, para conquistar la independencia económica, [en línea], consultado en: https://www.archivonacional.gob.cl/el-cobre-el-sueldo-de-chile-para-conquistar-la-independencia-economica#:~:text=El%2011%20de%20julio%20de,naturales%20existentes%20en%20el%20pa%C3%ADs, 02 sept. 2023.
Flores Olea, Víctor, «Las transformaciones en América Latina», en Calderón, Jose María (coord.), América Latina. Estado y sociedad en cuestión, vol. 6, UNAM, México, 2011.
Henríquez, Patricio, 11 de septiembre de 1973. El último combate de Salvador Allende (documental), producida por Patricio Henríquez, Canadá y Francia, Macumba Internacional, Méditerranée Film Production, 2003.
Molina, Paula y Robino, Carolina, «Golpe de Estado de Pinochet a Allende: 11 sonidos y que marcaron el 11 de septiembre de 1973 en Chile» en BBC Mundo, [en línea], 11 sept. 2019, consultado en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45458820
Museo de la Memoria y los Derechos Humanos [Facebook], 11 sept. 2020, consultado en: https://www.facebook.com/246625369670/posts/pfbid0zGHzCECFiGaS8g1KPD9ecB3x7XLZD19JBkomCjLAk9NRNKvoPctcS9yH9HyAr5sTl/?mibextid=Nif5oz
Museo de la Memoria y los Derechos Humanos [Facebook], 12 sept. 2020, consultado en: https://m.facebook.com/MuseodelaMemoriaChile/posts/desde-el-11-de-septiembre-hasta-el-9-de-noviembre-de-1973-el-estadio-nacional-se/10157941467734671/?locale=es_LA
