Por: Edder Tapia Vidal
Recientemente, durante una conferencia del Seminario de Narrativa Centroamericana Contemporánea, el escritor guatemalteco Javier Payeras manifestó «cuando la gente te dice ‘lo primero que yo leí en mi vida fue el Ulises, de Joyce, o Finnegans Wake’, eso es mentira. Yo empecé leyendo rock y el rock fue la puerta para la literatura»[1]. Esta declaración me condujo a una reflexión sobre la naturaleza multidisciplinar de la creatividad y los repertorios culturales: los músicos, además de apreciar la música, muestran interés por la fotografía; los filósofos también exponen inquietudes en campos como la biología, y aquellos cuya labor no se enmarca en el ámbito académico pueden sentir atracción por la divulgación científica. Este fractal analiza cómo la interdisciplinariedad se manifiesta en diversos aspectos de la vida, desde la música y la filosofía hasta la divulgación científica, y cómo esta perspectiva amplía nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos.
La cultura es el alma de una sociedad, una expresión de sus valores, creencias y tradiciones. En este universo cultural, el arte ha sido durante mucho tiempo un protagonista destacado, considerado como una puerta de entrada al conocimiento y al entendimiento del mundo. Sin embargo, limitar nuestra comprensión del repertorio cultural únicamente al arte sería ignorar la riqueza y la diversidad de otras formas de expresiones que también contribuyen significativamente al desarrollo social de las personas.
En un mundo cada vez más interconectado y complejo, la idea que los individuos son seres multidisciplinares ha ganado terreno como una premisa fundamental para comprender la naturaleza humana en su totalidad. Esta visión reconoce que los intereses, pasiones y habilidades de las personas trascienden las fronteras disciplinarias convencionales, y que la exploración y la integración de múltiples campos de conocimiento son esenciales para el desarrollo personal y profesional.
No debemos restringir nuestra apreciación cultural a formas consideradas «superiores» o «elevadas» de creación, como el llamado cine de culto, los clásicos literarios tan citados en las escuelas o ciertos períodos artísticos que han recibido una mayor atención que otros. Cada forma de expresión contribuye a la riqueza del vasto repertorio de conocimiento y producción humana. La música regional, el cine independiente, la fotografía experimental y el cómic, entre tantas expresiones, son elementos igualmente significativos del tejido cultural, cada uno agregando su propia perspectiva y enriqueciendo nuestra comprensión del mundo que nos rodea.
Estas formas de arte nos ofrecen nuevas perspectivas, nos desafían a pensar de manera diferente y nos ayudan a comprender mejor la complejidad del mundo en el que vivimos. Al abrazar la diversidad cultural en todas sus vertientes, enriquecemos nuestra experiencia y construimos puentes de entendimiento y empatía con los demás.

Fuente: leolintang
Ahora bien, la interdisciplinariedad también se manifiesta en el ámbito de la academia, donde, por nombrar un ejemplo, los filósofos muestran un creciente interés en campos de estudio aparentemente alejados de la filosofía, como la biología. Si bien la filosofía y la biología ―para continuar con este ejemplo― son disciplinas distintas, comparten un interés común por comprender la naturaleza de la vida, la conciencia y el universo en su totalidad. Los filósofos que se adentran en el estudio de la biología no solo enriquecen su comprensión de la naturaleza humana desde una perspectiva científica, sino que también contribuyen al desarrollo de nuevas teorías y enfoques filosóficos que integran los conocimientos científicos con las reflexiones metafísicas y éticas. Esta interacción entre la filosofía y la biología no solo amplía el alcance de la investigación académica, sino que también ofrece nuevas perspectivas sobre cuestiones fundamentales relacionadas con la vida, la muerte y el sentido de la existencia humana.
Asimismo, la interdisciplinariedad se manifiesta en el ámbito de la divulgación científica, donde las personas cuyo ejercicio cotidiano de su profesión o labor no está dentro del mundo académico muestran un interés genuino por la ciencia y su aplicación en la vida cotidiana. Estas personas, ya sean artistas, escritores, emprendedores o trabajadores de cualquier otra índole, encuentran en la divulgación científica una oportunidad para aprender sobre los avances y descubrimientos en campos científicos y para explorar cómo estos conocimientos pueden impactar en su vida personal y profesional. La divulgación científica no solo democratiza el acceso al conocimiento científico, sino que también promueve la “alfabetización científica” y el pensamiento crítico en la sociedad, construyendo puentes de entendimiento entre la academia y la sociedad y fomentando un diálogo abierto y colaborativo entre científicos y público general.
La disciplinariedad en la divulgación científica es un enfoque que reconoce la interconexión entre diferentes campos del conocimiento y busca integrarlos para ofrecer una comprensión más completa y accesible de los avances científicos y tecnológicos. En lugar de limitarse a un solo campo de estudio, la divulgación científica disciplinaria adopta un enfoque interdisciplinario que incorpora perspectivas y metodologías de múltiples disciplinas para abordar temas complejos y multifacéticos desde diferentes ángulos.
Además, la disciplinariedad en la divulgación científica puede promover una mayor colaboración entre científicos de diferentes campos, fomentando el intercambio de ideas y la generación de nuevas perspectivas sobre problemas epistemológicos y tecnológicos complejos. Al trabajar juntos en la difusión de sus investigaciones, los científicos pueden ampliar su audiencia y llegar a nuevos espectros sociales, lo que contribuye a una mayor la importancia de la ciencia en la sociedad.
Un ejemplo de disciplinariedad en la divulgación científica es la creciente popularidad de los programas y publicaciones que abordan temas científicos desde una perspectiva multidisciplinaria. Revistas como National Geographic suelen incluir artículos que combinan conocimientos de diferentes campos científicos para explorar temas como el cambio climático, la evolución humana o la inteligencia artificial. Del mismo modo, programas de televisión de este corte ―me viene a la mente Cosmos― integran conocimientos de astronomía, física, biología y geología para ofrecer una visión panorámica del universo y nuestra relación con él.

Fuente: Hipertextual
Esta disciplinariedad en la divulgación científica es un enfoque que reconoce la complejidad y la interconexión de los problemas científicos y busca integrar conocimientos y enfoques de diferentes disciplinas para ofrecer una comprensión más completa y accesible de la ciencia y la tecnología. Al adoptar una perspectiva multidisciplinaria, la divulgación científica puede promover una mayor alfabetización científica, facilitar la colaboración entre científicos de diferentes campos y contribuir a una mayor apreciación del papel de la ciencia en la sociedad.
Por otro lado, los creadores artísticos multidisciplinares resultan figuras que desafían las convenciones establecidas al fusionar diferentes manifestaciones de expresión artística en sus obras. Exploran las intersecciones entre diferentes disciplinas creativas, rompiendo barreras y ampliando los límites del arte. Su capacidad para integrar diversas técnicas y medios les permite crear obras innovadoras y sorprendentes que desafían nuestras percepciones y nos invitan a reflexionar sobre la complejidad del mundo que nos rodea.
Un ejemplo notable de una creadora artística multidisciplinar es Björk, la cantante, compositora y productora islandesa. Es conocida por su enfoque innovador y experimental en la música, pero también ha incursionado en el cine, la moda, la escultura y ―en últimas fechas― la realidad virtual. Su álbum Biophilia (2011) no solo incluye música, sino también una serie de aplicaciones interactivas que exploran conceptos científicos y filosóficos relacionados con la naturaleza y el universo ―véase When Björk Met Attenborough (2013)―. Además, ha colaborado con artistas visuales, diseñadores de moda y cineastas en proyectos que trascienden los límites convencionales del arte, creando experiencias inmersivas y multisensoriales que desafían nuestras percepciones y nos invitan a explorar nuevos territorios creativos ―me refiero sobre todo a la exhibición Björk Digital―.

Fuente: MxCity
Otro ejemplo destacado es David Lynch, el director de cine, guionista, productor, músico y artista visual estadounidense. Lynch es conocido por su estilo visual distintivo y su enfoque surrealista en el cine, pero también ha incursionado en la música, la pintura, la fotografía y la escultura. Su obra, que abarca películas como Mulholland Drive y Twin Peaks, así como álbumes musicales como Crazy Clown Time, refleja su fascinación por lo oscuro, lo misterioso y lo surrealista. Lynch crea universos alternativos y atmósferas oníricas que desafían nuestra comprensión del tiempo y el espacio, y que nos invitan a explorar los rincones más oscuros de la psique humana. En conclusión, la interdisciplinariedad es una manifestación de la multifacética naturaleza de los individuos, trasciende las fronteras disciplinarias convencionales para explorar y experimentar diferentes campos de conocimiento. Ya sea a través de la música y la fotografía, la filosofía y la biología, o la divulgación científica y el interés en el mundo no académico, esta interacción enriquece nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos, invitándonos a explorar nuevas ideas, perspectivas y posibilidades. Al reconocer la diversidad de intereses y habilidades, podemos cultivar una cultura de colaboración, creatividad e innovación que nos permita abordar los desafíos y oportunidades del mundo contemporáneo de manera más efectiva y significativa.
[1] Payeras, Javier, “Guatemala y escribir”, en Seminario de Narrativa Centroamericana Contemporánea (video), 25 ene. 2024, 52:23-52:36.
Lista de referencias
Payeras, Javier, “Guatemala y escribir”, en Seminario de Narrativa Centroamericana Contemporánea (video), 25 ene. 2024, consultado en: https://www.facebook.com/SEDENACE/videos/1788846938194542.

