Fintual AI Summit 2025

por: David Velez

Estuve en el Fintual AI Summit 2025 realizado los días 29 y 30 de mayo en la Ciudad de México. Fuimos más de seis mil personas quienes manifestamos nuestro interés por asistir. Estuve entre las 800 personas seleccionadas ¿La paradoja? La decisión final fue tomada por ChatGPT. ¿Me eligieron por mi perfil… o porque le caigo bien al modelo? Tal vez porque siempre le digo por favor. O mi selección fue una alucinación algorítmica, tan común en los LLM1 (Large Language Model). No hay criterios claros, pero parece que el mérito será algorítmico. En este nuevo orden, el currículum no es revisado por humanos, sino por sistemas que lo transforman en vectores. No es sólo quién eres, sino cómo suenas ante la máquina.

Día uno del evento

Fuente: Foto del autor

Desde la entrada, el AI Summit se revelaba como una escenografía del capital. Lo tecnológico como sinónimo de lujo. Escenarios diseñados con estética cinematográfica, luces perfectamente controladas, acceso con códigos QR, sensores y servicio de café muy distinto a lo habitual en los eventos académicos (donde he escuchado que el café sabe a agua de calcetín). Todo cuidadosamente planeado para impresionar y convencer. En el fondo, la idea persistente de que la inteligencia artificial no sólo es innovación: es mercado, es oro blanco, es capital acumulado en silicio y servidores. Quien tiene el modelo, tiene la ventaja. Y la opulencia lo gritaba, no por nada el evento se realizó en InterContinental Presidente en Polanco. No por nada Fintual, uno de los organizadores, es un fondo de inversiones que ha sabido posicionarse en el cruce entre finanzas y tecnología: lo que antes eran portafolios, hoy son datasets2.

El evento giró en torno a cuatro ejes3: Future, donde se imaginaron futuros moldeados por IA; Tech, con presentaciones sobre modelos, datos y herramientas; Rules, un espacio para discutir marcos legales y políticas públicas; y Art, donde la IA dejó de ser código para volverse trazo, imagen y voz. Cuatro nombres en inglés, cuatro territorios de disputa.

A medida que avanzaba el evento, la heterogeneidad del público contrastaba con la homogeneidad del escenario. La presencia de mujeres fue mínima, casi anecdótica. El mundo tech, aún en su versión más disruptiva, sigue estando configurado por una élite masculina que se autopromueve como visionaria. Pero los visionarios revelan sus intenciones en torno a la risa. Hubo una frase que se escapó de un representante de Open IA: “ya es más caro un humano”. Dicha de forma involuntaria, una revelación pragmática, acompañada de carisma. Representantes de empresas tecnológicas, de consultoras, de bancos y startups, coincidían en un mismo punto: la IA generativa no es sólo una herramienta, es un recorte de gastos, como ya lo he mencionado en entregas pasadas. Así se construía el discurso: reducir costos, eliminar errores, escalar sin contratar. No era una promesa de colaboración humano-máquina, sino una sustitución sistemática. La tendencia es impulsar empresas Fintech con valoración millonaria en dólares pero con personal humano al mínimo. Está sucediendo: empresas valoradas en 20 millones de dólares y con solo cinco personas. Bienvenidos al capitalismo sin personas.

Fuente: https://x.com/fintual

Uno de los momentos más lúcidos se dio durante el panel De Turing a la inteligencia artificial generativa, con la destacada participación de académicos del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS-UNAM): el Dr. Héctor Benítez Pérez, el Dr. Luis Pineda Cortés y el Dr. Boris Escalante Ramírez. Un investigador fue claro: México no tiene actualmente las condiciones para pasar de consumidores a creadores de tecnología. Argumentó que existe una brecha entre desarrollo e implementación, y que los centros de decisión están fuera del país. Le respondieron otros académicos de la UNAM con una postura más esperanzadora: tenemos la capacidad instalada, tenemos el nivel.

La discusión me remitió a Homo academicus, de Pierre Bourdieu. Allí donde parece haber debate intelectual, hay en realidad una disputa por el capital simbólico. Los campos científicos, lejos de ser espacios neutrales de búsqueda de verdad, son escenarios donde se disputa prestigio, recursos y legitimidad. En el AI Summit, esta lucha se hizo evidente. Aunque apoyo la defensa de la capacidad universitaria, coincido con el primer investigador: el panorama en México es complejo. Se puede tener el talento, pero sin presupuesto, soberanía tecnológica ni infraestructura, la creatividad se vuelve espectadora de la innovación ajena y claro buscan que sus modelos tengan sabor local, en este caso, ¿sabor a tacos?

Las 800 personas asistentes no proveníamos de un solo sector. Había publicistas, banqueras, desarrolladores, artistas, académicos, directivos de medios, estudiantes. Lo que nos reunía era la expectativa de transformación: cómo cambiar procesos, cómo sobrevivir a la automatización, cómo no quedar fuera. En cada pausa para café se hablaba en un solo idioma: el de los prompts, las APIs, agentes de AI y las oportunidades. Lo humano parecía negociable, lo que importaba era la eficiencia.

OpenAI hablaba de su apuesta por un modelo con sabor local4. ¿Qué significa eso? ¿Dónde está lo común, lo colectivo, lo que compartimos como cultura? La colonización ya no necesita barcos: basta con datasets. Esta reseña no intenta cancelar ni glorificar el avance. Busca registrar, desde una postura algo crítica y sesgada, la sensación de estar en el corazón de un acontecimiento que es, a la vez, prodigio y advertencia. Quizá nuestro tiempo no se mida sólo por años, sino por modelos: del GPT-3 al GPT-4, de Midjourney a Sora, de Bard a Gemini. 

Mientras terminaba de escribir esta reseña, me crucé con una nota del New York Times5 que parecía el epílogo no dicho del Summit: las y los recién egresados enfrentan un mundo donde saber usar IA importa más que tener un título. El mercado laboral ya no espera diplomas, espera prompts bien escritos. Y bueno… conocí a más de una persona que ya reemplazó a sus practicantes con agentes de IA. No sabe programar, pero sabe pedir. Así de simple, así de brutal. El primer empleo —ese que antes abría camino— hoy se automatiza antes de existir. 

Futuro

Fuente: The New York Times


  1. Son modelos de inteligencia artificial que pueden comprender y generar lenguaje natural. ↩︎
  2. Un conjunto estructurado de datos relacionados entre sí, organizado generalmente en forma de tabla, que se utiliza para analizar, entrenar modelos o extraer información). ↩︎
  3. Fintual, AI Summit 2025, [en línea], 31 may. 2025 ↩︎
  4. La Jornada, «OpenAI apuesta por México: inteligencia artificial con sabor local», [en línea], 29 may. 2025. ↩︎
  5. Metz, Cade y Herrero, Amelia, “For College Graduates, the Job Market Is Changing Fast Because of A.I.” en The New York Times, [en línea], 30 may. 2025. ↩︎

Lista de referencias

Fintual, AI Summit 2025, [en línea], consultado en: https://fintual.mx/ai-summit/, 31 may. 2025.

La Jornada, OpenAI apuesta por México: inteligencia artificial con sabor local, [en línea], 29 may. 2025, consultado en: https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/05/29/economia/openai-apuesta-por-mexico-inteligencia-artificial-con-sabor-local

Metz, Cade y Herrero, Amelia, “For College Graduates, the Job Market Is Changing Fast Because of A.I.” en The New York Times, [en línea], 30 may. 2025, consultado en: https://www.nytimes.com/2025/05/30/technology/ai-jobs-college-graduates.html

Deja un comentario